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07.12.2008

Lagunas importantes en el control del riesgo cardiovascular

En el período 1987-1993 se registró un incremento del 2,1% en el número de varones que mueren por causa cardiovascular.

Los doctores Eduardo de Teresa, presidente de la Fundación Española del Corazón" Mª Jesús Salvador, presidenta de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), y Esteban López de Sá, secretario general de la SEC, tras la presentación del Informe.

Apesar de que las enfermedades cardiovasculares (ECV) afectan en menor medida a los españoles que a otros europeos, siguen siendo la primera causa de mortalidad en nuestro país, recuerda el Informe de la salud cardiovascular en España en el contexto europeo, elaborado por la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón. Además, España ha experimentado un cambio significativo en la prevalencia e incidencia de este tipo de dolencias. De hecho, a pesar de que los fallecimientos disminuyen, la prevalencia de infarto de miocardio en mayores de 65 años continúa aumentando.

Así, desde 1987 hasta 1993 se registró un incremento del 2,1% en el número de varones que mueren por causa cardiovascular, debido sobre todo a los hábitos de vida insalubres y al abandono de la dieta mediterránea. Hay que recordar que el 60% de los españoles lleva una vida sedentaria y que casi el 50% padece sobrepeso y un 20% obesidad, que alcanza al 15% de los niños. Estos son, entre otros, los factores de riesgo que han variado sustancialmente el mapa de las ECV en nuestro país.

A la cabeza en HTA
El informe recoge a su vez los resultados relativos a España del Primary-Prevention EUROASPIRE III, un estudio en el que participaron 12 países europeos que revela algunas lagunas en la prevención de la ECV en nuestro medio y, en concreto, en el control de la HTA, la hipercolesterolemia o la diabetes. De hecho, tras Bulgaria, los pacientes españoles evaluados en esta encuesta fueron los que documentaron, de media, una presión arterial sistólica (PAS) más elevada (150,5 mmHg), siendo el cuarto país con unas cifras de presión arterial diastólica (PAD) más altas (tras Bulgaria, Eslovenia y Letonia, con una media de 88,4 mmHg).

España, además, es el tercer país que registra el mayor porcentaje de personas encuestadas con HTA (un 79,6%), después de Bulgaria y Letonia y muy por delante de Italia (un 54,6%).

Aproximadamente el 81% de los españoles evaluados que conocían ser hipertensos utilizaban antihipertensivos, situándose a la cabeza de los países europeos en el consumo de estos medicamentos. Sin embargo, el grado de control de la enfermedad era muy bajo, superando únicamente a Bulgaria. Mientras que en Italia un 43% de los pacientes medicados tenía controlada su HTA, en nuestro país este porcentaje se reducía a cifras inferiores al 19%. Además, un 72% de los españoles hipertensos no era consciente de tener sus cifras elevadas.

Mejor en control lipídico
Más alentador era el grado de control lipídico de los españoles participantes en este estudio. La media de colesterol total era de 5,08 mmol/L o, lo que es lo mismo, situaba a nuestro país en la parte baja de la lista de países evaluados (por debajo de la media, que es de 5,41 mmol/L), tan sólo por delante del Reino Unido" en este caso, los croatas y los polacos eran los que presentaban unas cifras de colesterol total más altas. Un 71,6% de los españoles participantes tenían cifras de colesterol total iguales o mayores de 4,5 mmol/L (considerados por las guías internacionales como sujetos hipercolesterolémicos), situándose como uno de los países con unas tasas más bajas (tan sólo superado por el Reino Unido: 59,1%).

Mal en cHDL
Respecto al colesterol LDL, España se situaba por debajo de la mayor parte de países, con tasas de 3,19 mmol/L (vs 3,31 mmol/L de la media de las naciones participantes en el estudio). Sin embargo, los niveles de colesterol HDL se encontraban muy por debajo de la media europea. Tanto en hombres como en mujeres, las cifras españolas de colesterol protector fueron las más bajas de los países evaluados (1,10 mmol/L para hombres y de 1,26 mmol/L en mujeres).

Un 43,3% de los españoles con hipercolesterolemia utilizaba agentes farmacológicos indicados para reducir los lípidos (un 42,3% en el resto de países). La tasa de utilización de estos fármacos varió mucho de unos países a otros (del 4,3% de Bulgaria al 58,9% de Italia). Un 33,5% de los españoles con hipercolesterolemia que estaban siendo tratados con fármacos específicos para hacer frente a esta condición consiguieron su control terapéutico, erigiéndose como uno de los países del viejo continente que alcanzaban unos mejores resultados, tan sólo por detrás del Reino Unido y Finlandia. La tasa de control del cLDL era ligeramente inferior en nuestro país –26,3%–, siendo la media del 31,4%.

Pese a todo, nación privilegiada

España pertenece, junto con Francia, Suiza e Italia, al grupo de naciones con menor riesgo de mortalidad por ECV. En general, los países de Europa occidental muestran unas tasas menores de mortalidad por esta causa. En este campo, los peor parados resultan ser los países del este y centro de Europa. Sin embargo, existe un hecho que no varía: las ECV son la principal causa de muerte en la UE, causando más de 2 millones de muertes al año.

Centrándonos en España, los últimos datos reflejan la dispersión y variedad del riesgo cardiovascular. Comunidades como Extremadura y Andalucía se sitúan a la cabeza en cuanto a riesgo, mientras que la Comunidad Valenciana y las islas Baleares y Canarias se aproximan hacia las “zonas de peligro”. Los varones son, además, el grupo de población más damnificado: los de regiones como Andalucía, la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares y Canarias presentan cifras de fallecimientos equivalentes a las de las naciones consideradas de mayor riesgo, algo que se repite en zonas del norte de la península, como Asturias y el País Vasco.



Alerta: diabetes
Con todo, aproximadamente la mitad de los españoles evaluados desconocía ser hipercolesterolémico (aunque la tasa aún es superior en la media de países europeos analizados: un 60,2%). Más de un 93% de los españoles con colesterol elevado aseguraban seguir una dieta especial, recomendada por su médico o por otro profesional de la salud, para reducir estos niveles, un porcentaje muy por encima de la media, que fue del 72,3%.

Especialmente alarmante resultó la alta prevalencia de diabetes diagnosticada o no en España, ocupando el segundo lugar del ranking europeo. Más de un 50% de los españoles participantes en este trabajo tenía diabetes (en muchos casos no diagnosticada previamente), un porcentaje sensiblemente superior a la media (38,6%). Un 72% de los diabéticos españoles seguía una dieta específica y un 70% recibía fármacos antidiabéticos orales, siendo un 18,6% los que eran tratados con insulina (más que la media europea, que se establece en el 12,4%).

EUROASPIRE, prevención primaria y secundaria

El estudio EUROASPIRE III se llevó a cabo en 2006-2007 con la participación de 75 centros sanitarios de 22 países europeos. Su objetivo principal fue establecer si las recomendaciones de las guías de práctica clínica europeas sobre prevención de la ECV, y muy concretamente las del Joint European Societies de 2003, se aplicaban en la población con enfermedad coronaria. En total, se revisaron 19.935 historias clínicas y fueron entrevistados 8.966 pacientes.

Previamente, los estudios EUROASPIRE I (1995-96, 9 países) y II (1999-2000, 15 países), también elaborados por la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), ya habían mostrado la elevada prevalencia de factores de riesgo modificables en los pacientes coronarios europeos. La principal conclusión que se extrae de estos 3 estudios es que, después de 12 años y 3 encuestas, Europa sigue sin encontrar la forma de alcanzar las metas fijadas en prevención secundaria de la enfermedad coronaria.

En cuanto al Primary-Prevention EUROASPIRE III study, evaluó el resultado de los programas de prevención primaria en personas de riesgo elevado. En este estudio de vigilancia participaron 12 países, incluida España, confirmándose que queda aún mucho camino por recorrer en la prevención de un primer episodio cardiovascular en estos pacientes.

Los investigadores revisaron las historias clínicas de 5.687 personas con alto riesgo cardiovascular (695 españoles, el segundo grupo más amplio después de Italia) y entrevistaron a más del 75% de ellos (519 españoles). Se definió como paciente de riesgo alto al hombre o mujer de hasta 80 años, sin antecedentes de enfermedad coronaria o aterosclerosa al que se le prescribe terapia antihipertensiva, hipolipemiante y/o terapia para la diabetes.

Los autores de este trabajo concluyeron que en el ámbito de la atención primaria existe una elevada prevalencia de factores de riesgo incontrolados entre los pacientes con riesgo cardiovascular alto (incluso en los que reciben tratamiento farmacológico)" además, hay una gran proporción de pacientes que desconocen la existencia de estos factores, sus actuales niveles de riesgo y los objetivos terapéuticos que se deben conseguir, lo que contribuye a su mal control.

Fuente: JANO, octubre 2008





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