Noticias/Novedades
07.12.2006Una dieta baja en sal desde la infancia puede prevenir la hipertensión en la edad adulta
Los hábitos de vida saludables deben aprenderse en los primeros años de vida. Una adecuada actividad física y una dieta equilibrada pueden evitar a la larga serios problemas cardiovasculares. Según el Dr. Manuel Luque, jefe de Servicio de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, “cualquier modificación dietética debe emprenderse desde la infancia”. De hecho, diversos estudios clínicos llevados a cabo en la población infanto-juvenil han demostrado que existe una relación entre los niveles de presión arterial y el consumo de sal, al igual que ocurre en los mayores.Aunque reducir el consumo de sodio en las comidas es sólo una de las medidas que se aconsejan para evitar la hipertensión arterial y reducir el riesgo cardiovascular, su papel ha sido sobradamente demostrado a través de numerosas investigaciones. “Lo ideal es que se de una combinación de diferentes medidas que conduzcan a unos hábitos de vida saludables: evitar el sedentarismo y reducir el consumo de sodio y de alcohol pueden reducir en tres años la incidencia de hipertensión hasta en un 30 por ciento”, asegura el Dr. Luque que participa en el Curso de Verano de la Sociedad Europea de Hipertensión que se está celebrando estos días en Valencia.
Diferentes estudios desarrollados en los últimos años han demostrado que existe una relación significativa entre la ingesta de sodio y los niveles de presión arterial. En este sentido y teniendo en cuenta que el consumo medio de sal en nuestro país es de 13 gr al día, se sabe que si se reduce a la mitad la presión sistólica baja en 2,1 mm de Hg y la diastólica en 0,2 mm de Hg. “Aunque a priori puedan parecer resultados modestos, poblacionalmente son muy importantes ya que si toda la población redujera su presión sistólica en 3 mm de Hg disminuirían muy significativamente el número de ictus y de infartos”, señala el Dr. Luque.
El 75 por ciento de la sal que consumimos no proviene del salero, sino que se encuentra en los alimentos que tomamos. De ahí, que resulte tan complicado conocer con exactitud la ingesta de sodio de un sujeto y conseguir reducirla. “Aunque algunos expertos aconsejan consumir sólo 6 gr de sal al día, una medida eficaz y al alcance de cualquiera es dejar de utilizar el salero. De esta forma se consigue reducir el consumo en un 25 por ciento y se ingiere en torno a 10 gr al día”, explica el experto.
El alcohol es otro factor involucrado en el aumento de las cifras de presión arterial, aunque no es efectivo y detectable hasta un determinado consumo. Según el Dr. Antonio Coca, director de la Unidad de Hipertensión y del Instituto de Medicina Interna del Hospital Clínico de Barcelona, “existe una franja en la cual el consumo moderado de alcohol no ejerce ningún efecto nocivo sobre el aparato cardiovascular y no aumenta la presión arterial. Sin embargo, un consumo diario superior a 30 gramos de alcohol puro sí consigue aumentar estas cifras, así como la mortalidad cardiovascular”. Esta cantidad equivale a medio litro de vino, o lo que es lo mismo, dos copas grandes de vino o dos cervezas diarias.
Consejos al paciente
Osteoporosis
1. Ejercicio y prevención de osteoporosis
Recomendaciones generales - Una de las medidas de prevención para evitar la osteoporosis es el ejercicio físico que consigue mantener los huesos fuertes y... Leer más
Dolor Osteomuscular
Cómo prevenir el dolor de espalda
La adopción y la corrección de una serie de hábitos posturales ayuda a evitar el dolor de espalda, si los incorporamos a nuestra actividad... Leer más
Diabetes
Cómo actuar ante una hipoglicemia
La hipoglicemia es una complicación de los pacientes con diabetes y que requiere una actuación y tratamiento inmediato. La hipoglicemia es una... Leer más




